lunes, 22 de agosto de 2011

La humillacíon


 Este artículo trata sobre la humillación. El término humillación se refiere a una cosa: Juego de humillación seguro, sensato, y consensuado. No hablo sobre denigrar a alguien hasta el punto en que su mismo respeto queda herido, Me refiero a esa parte de nuestro estilo de vida dónde se humilla a alguien, poniéndolo en su lugar, de una manera sensata, segura y consensuada.
Ahora, alguien podría preguntar qué es lo que me hace "expert@" en humillación. Bueno, no soy una experta, pero la humillación es "una cosa nuestra". Es uno de los más importantes aspectos de una relación de BDSM, una de las más importantes herramientas que tiene un Dominante, mucho más importante que lo que puede ser un látigo. Y es importante que otros vean que esa humillación es un juego sensato, seguro y consensuado, que es divertido, que no se trata de hacer que alguien se siente mal consigo mismo.
Usted puede muy fácilmente tener una relación de Dominante/sumiso sin que haya humillación, pero cuando se llega a la D/s estará allí, sólo debido al hecho de que una persona es dominante, la otra persona es sumisa, uno está en una posición de poder sobre el otro, tiene un posición más "elevada". Me humillo a mí misma por serle sumisa a él, y sólo a él. Sé que no soy "menos" que él, pero llego ahí porque eso es lo que nos envuelve a ambos.

Este es el motivo por el que que todos nosotros estamos implicados hasta cierto punto en la humillación, algunos sólo un poco, otros mucho. Por ejemplo: si su mejor amiga, que sabe que usted está metido en este tema, quisiera presenciar una sesión de azotes, pensaría.. "Qué humillante, ¿cómo puede hacer eso? O si pudiera observarte, arrodillada delante suyo o verte besarle sus pies, ¿le parecería humillante? Se lo parecería mucho, pero esto consideramos como algo normal porque probablemente usted lo hace con frecuencia y a usted no le parece humillante porque está acostumbrado a hacerlo.
Así es, nosotros usamos la humillación en nuestros juegos, nos humillamos a nosotras mismas ante nuestros Amos. Y yo realmente siento que la humillación es la esencia del juego de la D/s. Los límites de la humillación son de los que más pueden ampliarse, y ante muchos participantes sin que ellos lleguen a comprender incluso que están participando en un escenario de humillación.
¿Así pues, por qué la humillación tiene mala prensa entre los participantes en este estilo de vida?. Es porque miran la palabra humillación con ojos de persona que no está en el tema?
¿Por qué no miran la palabra golpear de la misma manera? Los golpes, en una relación BDSM están bien, pero son algo realmente malo en una relación convencional. La humillación es mala en una relación convencional, pero es, una parte esencial de una relación de BDSM, siempre que se realice de forma sensata, segura y consensuada.
La humillación no es para que alguien se sienta mal consigo mismo, es una herramienta para volver humilde al sumiso, para hacerle hacer cosas para el Dominante y que no haría por nadie más, para mostrarle su sumisión
Si esto se usa para hacer que se sienta mal, entonces se trata de un abuso. Incluso la humillación como castigo no puede ser una humillación abusiva, de igual manera que azotar como castigo puede no ser abusivo.
La humillación se da de muchas maneras. Siendo llamada con nombres como mujerzuela, puta, niña pequeña, hay humillación. Hay humillación siendo puesta sobre las rodillas de alguien para ser azotada. Siendo atada a una mesa con el culo desnudo en pompa hay humillación. Ser observada al ir al baño o que te envíen al baño, es humillación. Y todas esas cosas son buenas para mí.
Así pues, ¿cómo es posible que algunas situaciones se sientan como una humillación y otras no, incluso aunque esas cosas pudieran ser consideradas como humillantes? Creo que está en función de la frecuencia con que se hacen.
Arrodillarse, someterse a azotes, besar sus pies, estas cosas no hacen que me sienta humillada, ni que me hagan sentir humilde, aunque en mi interior pienso que eso es exactamente lo que es. Pero nosotros lo hacemos todo el tiempo, ya no puede haber sentimiento de humillación, y sin embargo todavía me coloca en un espacio de sumisión.

Otras cosas que se supone que me harían percibir la humillación no las hace muy a menudo: El no me hace arrastrarme y recoger imanes con mis pechos todos los días, y no me mete todos los días un speculum por mi culo para ver el interior. Así que cuando él lo hace, siento claramente la humillación. Y entonces entro en una situación muy sumisa cuando siento tan claramente la humillación.
Siempre surge una pregunta. ¿Por qué es esto humillación si a mí me gusta? Creo que esto es sólo humillación si a ti te gusta. Si se hace algo que no te gusta y que no puede discutirse, entonces eso no es humillación, es un abuso.
De igual manera que azotar no es azotar cuando no puede tratar sobre ese tema, entonces sería abuso. Si alguien, incluso mi Amo, me dijera que soy una cerda gorda, no sentiría humillación de la forma sensata, segura y consensuada como la usamos, me sentiría insultada.
Si mi Amo me llama su mujerzuela o su puta entro en un espacio de sumisión. Mi Amo tiene su propia teoría del porqué ocurre esto, pero no quiero robar sus teorías y exponerlas aquí.
La humillación me coloca en una disposición sumisa más que otra cosa. Hacer cosas para mi Amo que no haría para nadie más es un sentimiento imponente, imposible de describir.
Es algo así como "haría cualquier cosa por él", como un sentimiento de que "él realmente me posee" sintiéndose de verdad bajo su control. Cuando él susurra suavemente en mi oreja "sólo una muchacha realmente guarra se mojaría después de unos azotes" simplemente me voy, se acabó, soy suya.
Una cosa importante para recordar cuando se utiliza la humillación es que no se puede usar humillación dura con una pareja ocasional. Hay demasiado en juego en este caso. La salud emocional de la gente está en juego.
Antes de entrar en situaciones de ese tipo es necesaria mucha comunicación, intentando saber el máximo sobre su pareja. Y tiene que establecerse una palabra de seguridad. Puede arruinar una buena relación si la pone en el disparadero.
Puede hablar y discutir durante horas, pero los gatillos se disparan solos, vienen desde fuera del subconsciente y se puede estropear todo si no se actúa apropiadamente.
Algo que podría parecer como una cosa muy simple para mí, como que me llame su mujerzuela, puede ser algo terrible para otra hasta el punto de acabar la situación inmediatamente o incluso finalizar la relación.
Otro aspecto importante es el trato posterior. Abrazar, acariciar, hablar, significa el conocimiento de que él la respeta a ella como pareja. La humillación no está para llevar a alguien a lo más bajo y dejarle ahí.

Es una herramienta para llevar a alguien a lo más bajo y reconstruirlo nuevamente, llevándole incluso a un sitio más alto de lo que era antes. Ella tiene que estar segura que él sabe realmente quién es ella, y que él sabe lo que ella está dándole con su sumisión.

FUENTE: http://www.leathernroses.com/spanish/humiliationspanish.htm

sábado, 6 de agosto de 2011

Palabras de los dos

PALABRAS DE AMO


  • Soy tu Amo porque he ganado tu confianza y he abrazado tu sumisión. He mirado en tu corazón y en tu mente y he visto claramente tus deseos y pasiones. Has dejado fuera tus temores e inhibiciones, me has hablado de las necesidades de tu cuerpo y de tu corazón, me has dado total acceso a tu alma y yo acepto esa responsabilidad y ese honor.
  • Eres una mujer, no eres ni débil ni inferior por ello, eres un tesoro a quien cuidar. Tengo la fuerza del cuerpo y la mente y la necesidad instintiva para protegerte poseerte y defenderte. Tu confianza en mí, me da coraje y me guía, tu fuerza dispersa mis dudas, tus necesidades y deseos alientan mis esfuerzos
  • No somos iguales. Somos mitades de un todo, nos complementamos el uno al otro.
  • Mi deseo de dominación es instintivo, mi deseo no debe degradarte, no lo pretende, porque estoy seguro que eres encantadoramente femenina. Cada uno de nosotros reconoce y acepta nuestro valor y nuestra necesidad de confiar en alguien y cumplir nuestros deseos.
  • Te quiero segura, fuerte y orgullosa de ser mujer, no te sometes como aceptación de inferioridad, si no por la fuerza y la pasión de entrega que hay en ti, por tu espera de un hombre fuerte, por el deseo de crecer bajo la fuerza y el control de un hombre, por el deseo del control sobre tu cuerpo, la confianza, la honestidad y la fidelidad de tu corazón.
  • Sé que te entregas porque he ganado tu confianza, porque te he abierto mi corazón y mi alma, porque he escuchado tus palabras, con el oído y el corazón, y he aprendido a anticipar tus necesidades y tus emociones. Y porque soy digno a tus ojos, me has dado el mayor tesoro, el dominio sobre ti.
  • Lo que me has dado es puro, es natural, es el obsequio más hermoso que una mujer puede dar a un hombre, me has dado la certeza inquebrantable de tu compromiso hacia mí, tu entrega es un obsequio y una responsabilidad sagrada, y la acepto con humildad y alegría. Entiendo el valor y la pureza de este regalo, lo reconozco en tu cuerpo y en tu alma, en tu corazón y en tu mente.
  • Te domino porque lo has permitido, te domino porque cuando te arrodillas ante mí es por propia voluntad; En mi mente y en mi corazón te elevas por encima de cualquier otra mujer y de cualquier tesoro sobre la tierra, porque lo que me ofreces libremente no puede comprarse ni tomarse por la fuerza.


PALABRAS DE sumisa


  • La sumisión no es sólo sexo. La sumisión no es algo que se pueda aprender. La sumisión es belleza. Es la belleza que refleja el alma de una mujer sumisa
  • La sumisión no es sólo sexo, es sensualidad, es confianza, es comunicación, vulnerabilidad, cuidado, entrega y honradez. La sumisión es saber quién soy y lo que deseo.
  • La sumisión es libertad. Es ser yo misma, sabiendo que MI AMO está allí para apoyarme si tengo dudas.
  • Es aprender a ser lo mejor que puedo ser. Es aprender a crecer, es aprender a dar.
  • La sumisión no es ver la vida de color de rosa, la sumisión es también dolor. No hay crecimiento sin dolor. No hay libertad sin lucha interior. No hay sensualidad sin derribo de las barreras que los años me han construido alrededor.
  • La sumisión desafía la imaginación y enciende dentro algo cálido, un calor que me prepara para abrazar y esperar con todas las fibras de mi ser.
  • La sumisión es una emoción, un hambre de Amor y entrega, satisfecha solamente por Mi AMO.
  • La sumisión es un regalo. El regalo de mi misma, de mi esencia, de mi compromiso emocional que fluye del origen al destino y retorna para sentir la plenitud . Una emoción. Un regalo. Un ofrecimiento. El regalo del placer de un corazón a otro. La sumisión es cálida, la sumisión es suave, la sumisión no tiene medida, no se puede cuantificar, sólo se puede sentir... es una emoción.
  • La sumisión es como una cascada. Es constante, fluye imparablemente y como una cascada su fuente es un misterio.
  • La sumisión es una metáfora. Es luz en la oscuridad, es la caricia de un copo de nieve en mi hombro, el mecerse de las flores en el viento, el olor del otoño en medio de la nada. La sumisión crece y me envuelve, tiene vida propia... es una emoción.
  • La sumisión son mis ojos cuando te miro.... es tu susurro en mi oído.... es tu voz severa cuando me humillas.... es el dolor cuando me niegas tu mirada.... es el tacto de tu mano cuando el miedo asola mis ojos.... es una lágrima que resbala por mi mejilla mientras te espero.... es el dolor en mi mirada cuando te veo alejarte en la niebla, mientras me siento sola y desvalida.... es la entrega a tus deseos.... es una marca en el alma, de orgullo y honor.... es el regalo de mi entrega y obediencia. La sumisión es la aceptación de sus deseos cuando sangra el corazón y las manos están vacías de todo menos de Esperanza.